Escocia – día 4: Westray (Orkney Islands)



Hoy toca madrugón para embarcar en el ferry a las 6:50 que nos llevará hasta Westray. El muelle está a cinco minutos. Nos decidimos por ese horario ya que el último de vuelta es a las 17:30. Todavía no me he acostumbrado a esos horarios tan tempranos, teniendo en cuenta que en agosto anochece bastante tarde, pero imagino que el resto del año son adecuados al estilo de vida de las Orkney. Es el primer día que noto un poco de frío, por la hora y porque la lluvia y viento está presente desde primera hora.
Nos asustamos un poco al entrar, ya que los bancos de pasajeros están decorados en cada esquina con una papelera, que hacen presagiar mareo seguro, además de la sugestión de salir a mar más abierto que hasta ahora. Afortunadamente el estado del mar es bastante bueno, algunos conseguimos dormir y el viaje no se hace para nada pesado.
Al cabo de apenas hora y media llegamos a Westray, ya con sol y buen tiempo, dispuestos a encontrar la reserva de Noup Head. Es el primer día que tenemos posibilidad de ver frailecillos y otra fauna salvaje, principal reclamo turístico, aunque somos conscientes que no van a estar ahí posando para nosotros y no somos expertos en observación de aves ni mucho menos.
Westray cuenta con lo básico. Agrupaciones de casas, más que pueblos en sí, nos hacen preguntar de qué viven esta gente (aunque las omnipresentes ovejas y vacas pastando son una buena pista). Me invade una sensación de aislamiento y en las dificultades que se tendrían, no hace tantos años atrás, para hacer llegar servicios básicos a esta isla remota.
Así que optimistas nosotros, con lo pequeña que es la isla y las pocas carreteras que hay, en un momento calculamos que nos plantaremos en la Noup Head Reserve. Error. Las indicaciones, prácticamente inexistentes, y nuestra incapacidad de encontrar una población cercana para que nos oriente el GPS, nos hacen retroceder hasta el punto de partida para tomar otra alternativa. Había la opción de ir al punto de información de Pierowall pero encontramos pronto la ruta correcta y en media hora llegamos allí.
Faro de Noup Head

Se puede llegar hasta el final con el coche, pero lo aparcamos un poco antes por miedo a que el camino de cabras se haga intransitable (cosa que luego no fue así) y subimos unos 10 minutos hasta el faro. Nos rodea el mar, las aves, el viento y las verdes praderas con sus ovejas. Sólo un par de caminantes lejanos que no tardan en desaparecer son la única presencia humana a parte de nosotros. Con precaución vamos recorriendo los impresionantes acantilados y descubrimos las numerosas aves de la colonia. No avistamos a ningún frailecillo, lo que más abunda son los alcatraces atlánticos (Morus bassanus) y la gaviota tridáctila (Rissa tridactyla).  Aun así no deja de ser impresionante ver como los azota el viento y la espuma marina.

Noltland Castle
De vuelta a Pierowall, donde comeremos nuestros bocadillos, paramos en el Noltland Castle, que ya habíamos visto antes desde la carretera. De nuevo, ni un alma. Un cartel en la puerta avisa que hay que pedir la llave del castillo al granjero que vive enfrente, pero está abierto y nos metemos dentro. Se trata de un castillo que tiene inacabadas algunas zonas y me sorprende gratamente la visita, no parece tan grande desde fuera y está bien señalizado a que correspondía cada estancia. La visita es rápida, y después de comer nos dirigimos a Rapness Mill, donde dejaremos el coche para andar hasta los acantilados de Castle o’Burrian y Stanger Head.
Después de dejar el coche y emprender el camino, nos damos cuenta que nos hemos equivocado al llegar a una granja apestosa… es momento de desandar los 10 minutos y seguir el camino de la costa. Poco a poco el paisaje se va haciendo más impresionante, no tanto como el de los acantilados de Nope Head por ver resto de isla más allá del horizonte y el menor viento, que da la falsa sensación de más seguridad.


Frailecillos
Aquí es donde culminaremos nuestras ansias de ver focas (una o dos, hay que tener buena vista y paciencia) y los famosos frailecillos (Fratercula arctica), gracias a un hombre que nos señala un par de puntos blancos en la roca en medio de otros millones de puntos blancos (fulmares boreales).  Están lejísimos pero con unos prismáticos de viaje de 10×25 se aprecian bastante bien. También abundan los cormoranes moñudos (Phalacrocorax aristotelis).
Cansados por el viento y el sol, emprendemos el regreso hasta el muelle para tomar el ferry… pero nos sobran dos horas. Sin nada más que hacer en la isla y vencidos por el cansancio, esperamos en el coche hasta el embarque.
Una vez en el Peedie Hostel, aparece por fin Julia a la hora de la cena para cobrar y preguntarnos sobre la estancia. La verdad es que la amabilidad de esta gente empieza a asombrarme, se agradece mucho el trato recibido y las condiciones de las instalaciones. Nos retiramos pronto para madrugar al día siguiente…




Lugares de interés visitados: Noup Head reserve, Noltland Castle, Castle O’Burrian, Stanger Head.
Distancia recorrida: 35,8 km. (+ ferry ida -1h. 30min.- + ferry vuelta -1h. 30min.-)
Alojamiento: Peedie Hostel *****
Fecha: 11 de agosto 2010

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