Costa de Antrim: Giant’s Causeway

Antes de empezar a hablaros sobre nuestra visita a la Calzada del Gigante (Giant’s Causeway) os diré cuatro cositas sobre este viaje que creo que os serán útiles a la hora de entender mejor su planteamiento.
Lo primero, que veréis que esta entrada tiene dos etiquetas, Irlanda e Irlanda del Norte. La razón es que, si bien, al estar catalogados los viajes por países, debería encontrarse sólo bajo la de Irlanda del Norte, creo que es una visita muy interesante a tener en cuenta durante un viaje a Irlanda, especialmente si se piensa hacer ruta por la isla, así que la incluyo también bajo esta última etiqueta. Además, pese a formar parte de una nación distinta (y que me perdonen los británicos; lo que voy a decir no implica ningún posicionamiento político), al viajar al Ulster no puedo evitar seguir sintiéndome en Irlanda. Es sólo una impresión personal pero de manera inconsciente siento esta parte de la isla como perteneciente (aunque sólo sea en lo sentimental) al resto de Irlanda; me parece que comparten un espíritu irlandés más allá de cualquier frontera.
Lo segundo, éste es nuestro segundo viaje a la zona; el primero fue en 2007, cuando este blog ni existía ni estaba previsto. En las tres entradas catalogadas bajo la etiqueta de Irlanda del Norte recogeré la vivencia de esta última visita (2013) y de la de 2007, durante la que vimos algunas cosas que no hemos vuelto a ver este año y que también os pueden interesar. Y, dicho todo esto, vamos a por lo que nos interesa, que hay mucho que contar sobre esta zona.
Ubiquémonos, para empezar: nos encontramos en la costa de Antrim (en el condado de Antrim) de Irlanda del Norte, en la que vale la pena perderse si buscamos bonitos paisajes de salvajes costas plagadas de acantilados. La Calzada del Gigante es el único punto de Irlanda del Norte que forma parte del patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Su origen es volcánico y tuvo lugar hace sesenta millones de años. Una intensa actividad volcánica hizo que la lava emergiera a través de grietas en la piedra caliza, formando una meseta de lava que, debido a su lento enfriamiento, acabó dando lugar a la formación de las características columnas de basalto que forman la Calzada, puesto que a medida que va formándose, el basalto pierde volumen y da lugar a prismas, generalmente hexagonales, cuya separación compensa la disminución de su volumen (disyunción columnar). El basalto es más resistente a la erosión que el resto de las rocas, de modo que con el tiempo estas últimas acaban dejando al descubierto las columnas que podemos ver hoy en día.
Detalle de la superficie de las columnas hexagonales de basalto
en la zona de The Little Causeway
La leyenda, sin embargo, da otro origen a las formaciones basálticas, que se extienden hasta la isla de Staffa, perteneciente al archipiélago escocés de las Hébridas, visible en un día soleado desde el extremo irlandés de la Calzada. Según la tradición popular, había dos gigantes enfrentados, Benandonner, escocés, y Finn MacCool, irlandés. Su intención era pelearse pero tenían un gran problema: no había un barco lo suficientemente grande como para transportar a ninguno de los dos, así que Finn construyó con columnas de roca una calzada que uniese Irlanda y Escocia. Benandonner aceptó el reto y siguió el camino hasta Irlanda pero, ¡oh, sorpresa!, cuando la mujer de Finn lo vio llegar pudo ver que Benandonner era mucho más grande y fuerte que su marido. Había que hacer algo porque si no Finn lo iba a tener crudo con semejante rival, así que vistió a su marido de bebé. Cuando Benandonner llegó a Irlanda y vio cómo era de grande el bebé de su enemigo no esperó ni a ver a su padre; ¿cómo sería el padre de semejante criatura? Dio media vuelta y destruyó la calzada para que Finn no pudiera seguirle hasta Escocia. Fin de la historia.



El ojo humano (y la mente que tiene detrás) fácilmente encuentra formas conocidas en formaciones abstractas y, como nos pasa al mirar las nubes, enseguida encontraron parecidos entre algunas de las columnas y objetos del mundo que les rodeaba. Arriba tenéis un mapa de la Calzada en el que podréis encontrar las figuras más importantes (click para ampliar), como la espalda del camello (The Camel’s Back), junto al visitor center, la bota del gigante (The Giant’s Boot), el órgano (The Organ), el harpa (The Harp) y las chimeneas (The Chimney Tops).
La bota del gigante (The Giant’s Boot)
Las figuras arriba mencionadas son las visibles al seguir el recorrido corto, el más cercano al mar. Hay un recorrido más largo, el sendero del acantilado, que transcurre paralelo a éste, a más altura y que se extiende mucho más allá a lo largo de la Calzada del Gigante. No seguimos este último camino ninguna de las dos veces que hemos visitado la zona (gran error, quizás, porque promete grandes vistas de este paisaje tan espectacular); la primera vez fue un lluvioso día de febrero que no invitaba a nada que no fuera tomarse un caldito calentito y, la última, un caluroso día de agosto (paradojas de la vida; habrá que ir en primavera, a ver si el tiempo acompaña más). La ventaja del invierno es, principalmente, la calma con la que se puede hacer la visita; estuvimos prácticamente solos. Esta última vez parecía una autopista de turistas (entre los que estábamos nosotras) intentando encontrar un hueco entre la multitud al que poder hacer una foto sin intrusiones de desconocidos en la imagen. Otra opción es visitar la Calzada fuera de las horas de mayor afluencia de público (11h-15h).
Las chimeneas (The Chimney Tops),
al final del camino de la ruta corta
El visitor center ofrece una gran cantidad de información sobre la Calzada, su formación y la leyenda de los gigantes, entre otros datos de interés. Con el precio de la entrada está incluida una audioguía (disponible en español) que nos dará todo tipo de explicaciones durante nuestro recorrido por la Calzada.
Precios 2013: adultos £8,50, niños £4,25, familia £21,00 (2 adultos + 3 niños menores de 17 años -menores de 5 años gratis-), precio de grupo para adultos £6,50 y para niños £3,25.
Buscando información para escribir este post he encontrado algo que me ha hecho mucha gracia y que quizás a alguno de vosotros le pueda interesar. Resulta ser que la Calzada del Gigante y parte de la costa de Antrim han sido escenario de la filmación de Juego de Tronos y, cómo no, si hay público hay un tour para él, así que aquí tenéis un pdf con detalles sobre este recorrido (en inglés). También os dejo aquí otro con información general sobre la Calzada del Gigante (en español). Podéis ver algunas fotos más de este viaje aquí.
Respecto al alojamiento, decidimos quedarnos en The Causeway Hotel, justo al lado de la Calzada. No es barato pero al tratarse de una escapada de una sola noche decidimos darnos el lujo de pagar un poco más para darnos el capricho de disfrutar un poco más del paisaje. El personal es muy amable y es un hotel muy acogedor.
Lugares de interés visitados: Giant’s Causeway (Calzada del Gigante)
Alojamiento: The Causeway Hotel ****

Distancia recorrida:

Fecha: agosto de 2013
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