Londres – día 3: Camden y Covent Garden

Camden Town
Si había un lugar que yo recordaba con especial cariño en Londres ése era Camden Town. Es un sitio diferente con un ambientillo especial y encantador. Gran parte de su encanto reside en lo que, sospecho, era su verdadera esencia inicial, que sobrevive más allá de esa especie de parque temático de la cultura alternativa presentado al turista en bandeja en forma de tiendas y puestecillos.

Entrada al mercado The Stables

En el s. XVIII en Camden no había más que un par de granjas aisladas. La llegada de los canales y el ferrocarril en el siglo siguiente transformó la zona y los primeros irlandeses se fueron estableciendo allí, proceso que se vio acelerado con la hambruna de la década de 1840.

Con la llegada del metro a principios del s. XX Camden acabó de integrarse en el núcleo metropolitano londinense y ya entonces se convirtió en un centro de compras y ocio. Después de la II Guerra Mundial en Camden comenzó a perfilarse el entramado de culturas que hoy forma una de las zonas más cosmopolitas de Londres.

Nos pasamos la mañana curioseando por las tiendas de todo tipo, y comprando alguna que otra cosa también. Cuando el olor de la comida de todas las partes del mundo que se preparaba en la multitud de puestos nos atrajo hacia él empezamos a buscar un sitio donde comprar nuestra comida, no porque no hubiera, sino porque de tantos como había era muy difícil decidirse. A mí me conquistó el olor de un puesto de comida china y los dependientes, viéndome interesada, me cebaron como a un cochino antes de que me decidiera siquiera por su restaurante. En fin, la táctica funcionó y les compré a ellos mi comida. Me preguntaron qué quería y yo les señalé un par de cosas que no sabía muy bien qué eran, cogieron la bandejita de aluminio y lo metieron todo allí; estaba bueno, la salsa del pollo de segundo daba un puntito muy resultón al arroz del primer plato.

Después de acabar de comer entre los ríos de gente que iban y venían y, quizás, animadas por la lluvia que empezaba a caer, empezamos a dirigirnos hacia el metro. Al llegar a la parada en la que nos habíamos bajado, Camden Town, vimos que sólo era de salida los domingos de 13:00 a 17:30 para evitar aglomeraciones, así que tuvimos que caminar un rato bajo la lluvia hasta la siguiente, Mornington Crescent, aunque antes nos quitamos un poco el frío en el Costa de al lado de la estación. Café decente en un día frío; justo lo que necesitábamos.

Covent Garden Market

Por fin llegamos a Covent Garden, donde se encuentra otro de los mercados que hay que visitar en la ciudad. Está formado por tiendas fijas en el edificio principal y puestos de todo tipo que se extienden hasta el de al lado. En el patio suele haber actuaciones como la de la foto (yo fui hace diez años y me encontré exactamente lo mismo, un cuarteto de cuerda tocando y bailando a la vez, estaban hasta en el mismo sitio) y, en la plaza que hay al final del mercado, dan su espectáculo los artistas callejeros (equilibristas, malabaristas…). Llovía y en la calle no había nadie actuando.

Teníamos programada para entonces la visita a Hyde Park pero no tendría mucho sentido plantarse allí con aquel tiempo, así que decidimos darnos una vuelta por Harrods, los famosos almacenes que se han convertido por sí mismos en una atracción turística más de la ciudad (por si a alguien le interesa y quiere planificar su visita -es un edificio enorme- os dejo un mapa de la distribución de departamentos por plantas aquí).

Subimos un par de plantas para ver la decoración egipcia de las escaleras y centramos nuestra visita en la planta baja: comida. La gracia del asunto está en la estética del lugar y en la variedad de productos delicatessen de todo tipo (para nosotras de los de “se mira pero no se toca”, y menos en Londres).

Hechas polvo después de pasearnos por la mitad de los mercados londinenses pasamos a dejar las compras en casa y antes de que nos atrape el sofá salimos pitando de nuevo hacia el Leong’s Legend para nuestra última cena del viaje, que caminar tanto cansa mucho y ya tenemos el chino de Camden en los pies.

Lugares de interés visitados: Camden Town, Covent Garden, Harrods.
Fecha: 13 de febrero de 2011.

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6 comentarios en “Londres – día 3: Camden y Covent Garden

  1. Mi día preferido de todo el viaje, sin duda. Hace falta más de un día y más de dos para ver Camden en profundidad pero qué le vamos a hacer…

    “Café decente en un día frío; justo lo que necesitábamos”: eso mismo pensé yo!! Pero qué sería de Londres sin esa lluvia que te acompaña todo el día… No sé, le da un toque especial y hace que te sientas mejor al llegar a casa.

  2. reeleeyendo esto, he recordado la sensación cuando dejé Camden: quiero volver a Londres sólo para curiosear y comprar más en Camden! (y para ver la tumba de Amy Winehouse! -sí, no sé pq hice esta relación, será pq estaba lleno de camisetas y algún grafitti con su cara-)

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