París día 3: Le Parc des Félins

Hoy nos vamos a alejar de la ciudad para dedicar el día al Parque de los Felinos, un zoológico dedicado exclusivamente a estos animales en la población de Nesles, a 52 kms de París. Apostamos por ir en domingo para no pasear por un París con las tiendas cerradas y menos ambiente. Nos dejamos guiar por las indicaciones de cómo llegar en transporte público en lugar de alquilar un coche, y aquí empieza nuestra odisea. Según la web, existen las siguientes opciones: como llegar¿Fácil verdad? La opción tren+autobús nos parece la más económica y por una extraña asociación de ideas de las dos opciones en nuestro imaginario nos esperamos un viaje de 30 minutos en tren y 15 en bus. Cogemos el RER D por los pelos en la estación de Chatelet Les Halles. Las prisas hacen que nos olvidemos de los billetes de vuelta (8 euros y pico por cabeza), ya que las máquinas los expulsan de manera individual a los de ida. Al cabo de una hora (11:30h) llegamos a Melun, que tiene el aspecto de ciudad obrera donde todos nos quieren ayudar sin que se lo pidamos y tardamos unos 15 minutos en encontrar la parada del bus, en el lado opuesto de la salida de la estación que habíamos cogido. Malas noticias: al ser domingo, hay muy poca frecuencia y nos tendremos que esperar media hora sin tener la certeza que realmente pase o estemos en la parada correcta (un autóctono nos ha dicho que no pasa y hay un bus especial en el otro lado del puente). Para más INRI el último bus de vuelta sale a las 17:45h, cuando el parque en esta época cierra a las 19h (el horario es variable según la fecha, hay que informarse bien). Por lo menos no tendremos que sufrir porque no haya trenes de vuelta y nos quedemos colgadas en estos pueblos de mala muerte. Cuando nos enteramos que nos queda una hora más de viaje en bus, casi nos da un jamacuco. Tendremos sólo cuatro horas y media para visitar todo el parque. Una vez en el bus (2 euros por cabeza) empezamos el viaje con paradas en distintos pueblos, muy atentas de no pasarnos nuestra parada (hay que pedirla, sino, no para, sería ya el desastre total). Hay una parada específica para el parque y caminando 5 minutos llegamos a las taquillas a las 13h, habiendo salido del hotel a las 9:30h. ¡POR FIN!

Tigres blancos

Parte de la instalación de los tigres blancos

La entrada cuesta 17,50€ y le sumamos 2€ de la guía y 3€ para alquilar unos prismáticos. Algunos animales están en instalaciones enormes y no queremos correr el riesgo de no verlos bien. Justo en la entrada hay un trenecito gratuito que da la vuelta al parque y sale en breve, así que aprovechamos para subirnos y tener una visión general por si no tuviéramos tiempo de recorrer todo el parque. Es aconsejable sentarse delante porque el conductor va mirando y señalando en qué zonas se pueden ver los felinos, ya que de la explicación en francés, no entendemos ni papa.

Gato pescador

Gato pescador

El parque está dividido por continentes y cuenta con más de 140 especímenes de felinos nacidos en cautividad de 30 especies y subespecies diferentes (de las 38 que existen en todo el mundo), en unas instalaciones que simulan su entorno natural, y en muchos casos, en condiciones de semi-libertad. No hay espectáculos con los animales y según dicen y se ve, respetan al máximos sus necesidades y trabajan para su conservación (aunque en algún caso vimos comportamientos típicos de la cautividad, con estereotipias como los paseos siguiendo siempre el mismo camino una y otra vez). Además cuenta con un espacio dedicado a los lemures que por razones obvias no tuvimos tiempo de visitar. Es un sitio enorme (más de 60 hectáreas) y en el que pasar el máximo tiempo posible, ya que se pueden observar comportamientos como el apareamiento, juego, pequeñas disputas… o no ver claramente los animales, ya que pueden mimetizarse con su entorno. Incluso la caza, ya que vimos conejos en algunas de las instalaciones.

Apareamiento de linces de Siberia

Apareamiento de linces de Siberia

Por eso es recomendable, si se puede, repetir visita en otro momento del día para verlos en una actitud diferente (los felinos duermen muchísimo). A pesar de ello, el lugar está pensado de manera que pudimos ver todas las especies y en muchos casos cuenta con miradores o zonas con cristal para evitar las molestas rejas, demasiado presentes. Además, al ser finales de primavera, algunos tenían crías, siempre resulta interesante (y tierno) verlas.

Serval con dos crías

Serval con dos crías

Pudimos ver desde las conocidas panteras y guepardos, a especies más desconocidas como el gato de las arenas, el yaguarundi o el margay, pasando por la imponente pantera nebulosa o los tigres y leones blancos. Con algo de prisa, pero al final tuvimos el tiempo justo para verlo todo y coger el bus de vuelta.

Aunque al llegar a París teníamos planeado verla de noche, el cansancio después de la aventura de los transportes pudo más y cenamos en un restaurante muy cerca del hotel y muy recomendable, tanto por calidad como por simpatía de la camarera, el Faubourg 34.

Yaguarundi

Yaguarundi

Conclusión: si queréis ir, recomendamos alquilar coche por cuestiones de libertad de horarios y para llegar más rápido, aunque resulte un poco más caro.

Fecha del viaje: 1 de junio del 2014

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Un comentario en “París día 3: Le Parc des Félins

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