Nueva York – día 7: Museo de Historia Natural, Central Park

Tyrannousaurus rexEs nuestro último día en la ciudad y tenemos que aprovecharlo para ver lo que no pudimos ver en nuestro segundo día (según el planning): el Museo de Historia Natural y Central Park. Desgraciadamente no disponemos de todo el tiempo que nos gustaría tener y debemos descartar muchas de las zonas del museo si queremos recorrer una parte significativa del parque.

El Museo de Historia Natural (AMNH) es enorme y requiere por lo menos un día entero si queréis hacer una visita completa. Está dividido en diferentes áreas que abarcan desde la biología hasta la astronomía, pasando por la antropología. Aquí encontraréis un plano del museo con la distribución de las diferentes zonas. Puesto que no podíamos dedicar a la visita más de dos o tres horas tuvimos que priorizar las salas que más nos interesaba ver y dejar de lado otras que, no por menos interesantes, nos íbamos a quedar con ganas de ver. No os contaré con detalle todas las áreas que visitamos y me detendré en las que antes vienen a la mente de cualquier persona que no conozca en profundidad el museo: las de los dinosaurios, la de los meteoritos y la de los orígenes del hombre.

En la imagen la estrella de los dinosaurios del museo: el Tyrannosaurus rex. En un principio, el esqueleto se montó para que el animal quedara en posición erguida, que en la época se pensó que era la correcta, aunque más tarde los científicos del museo lo recompusieron para que adoptara la posición que actualmente mantiene, la que realmente tenía el individuo, en la que la cola equilibra el peso del cráneo, puesto que la posición vertical habría provocado la dislocación o el debilitamiento de varias articulaciones.

El Arthur Ross Hall of Meteorites es parte de la sección de ciencias planetarias y de la Tierra y está dividido en tres secciones: una dedicada al origen del Sistema Solar, otra a la formación de los planetas y una tercera a los meteoritos (esta última subdividida entre los meteoritos propiamente dichos, con una colección de 130 de ellos, y sus impactos). Disfrutamos mucho de esta sala, en la que se ofrece gran cantidad de información detallada sobre el tema e incluso se puede tocar el Anhighito, un fragmento del Cape York Meteorite, de 34 toneladas de peso. Se proyecta también un interesante documental cíclico para el que no es necesario comprar un ticket adicional.

Recreación de Lucy con un compañero AMNH

Recreación de Lucy con un compañero

Ya en la sala contigua, la dedicada a los orígenes del hombre (Anne and Bernard Spitzer Hall of Human Origins), encontramos a la famosa Lucy, uno de los esqueletos mejor conservados de los primeros homínidos (arriba, una recreación del aspecto que debían presentar los individuos de la especie en aquellos tiempos, en este caso ella misma y un compañero de sexo masculino). También se puede ver el cráneo completo del Hombre de Pekín, un ejemplar de Homo erectus procedente de China y una colección de herramientas Neanderthales. Hay también un área en la que se habla de la genética y el papel que ésta juega en el proceso evolutivo, así como los rasgos que nos diferencian del resto de los primates, desde el estudio de los cromosomas en sí mismos hasta la manifestación de estas diferencias en el ser humano, como los pulgares oponibles o la capacidad de hablar, por ejemplo. Esta parte del museo ofrece una interesantísima visión del proceso evolutivo que ha hecho de nosotros lo que ahora somos; lo pasamos en grande.

Vista de The Lake desde el Oak Bridge en Bank Rock Bay

Vista de The Lake desde el Oak Bridge en Bank Rock Bay

Nos despedimos del museo con la tristeza de saber que nos perdíamos gran parte del mismo y la certeza de saber también que probablemente no podríamos volver nunca a terminar la visita (por lo menos, no en un futuro cercano), pero debemos espabilar si queremos recorrer Central Park, si no en su totalidad, por lo menos sí una parte importante de él. Aquí os dejo un mapa interactivo de Central Park y otro en pdf en los que podréis encontrar los puntos de interés más significativos. Veréis que hay lugares en los que venden mapas del parque pero recomiendo comprar el vuestro en el centro de información y no en uno de estos puestos (nosotras picamos y nos hicimos después también con el mapa oficial, que incluye el parque completo, más detallado y a un precio razonable). Os asaltarán ofreciendo tours en rickshaw o en bici, vendiéndoos la moto, además, de que el tour incluye la visita a la fuente que aparece en la cabecera de la serie Friends (difícil porque esa fuente, esté donde esté, no está en el parque, y sospecho que ni siquiera en Nueva York). Visto el poco rigor (¿engaño?) y los precios que nada invitan a aceptar, pasamos del tour (del tipo de cosas que ya no nos llama la atención, así que aún con más motivo) y comenzamos a pasear por nuestra cuenta después de zamparnos sentadas en el césped un durum comprado en el carrito de comida que había frente al museo.  Hacía un calor espantoso, como durante todo el viaje, y, además, no sé que tenían los puertorriqueños contra nosotras pero, además de acoger amablemente mi maleta en nuestro viaje de ida, resulta que celebraban el Desfile Nacional Puertorriqueño con fiesta final en el parque que nos impidió visitar alguno de los puntos que nos interesaba ver, como la estatua de Alicia en el País de las Maravillas, por ejemplo.

Strawberry Fields

Strawberry Fields

El último punto de especial interés que visitamos antes de abandonar el parque fue Strawberry Fields, el monumento conmemorativo a John Lennon que se encuentra frente al Edificio Dakota, en el que el músico tenía su residencia y en la puerta del cual fue asesinado. No tenemos más tiempo y debemos recoger nuestro equipaje en el hotel para iniciar un largo y triste viaje de regreso a casa de casi un día de duración, así que, con los ánimos resultantes de todo ello, nos dirigimos a Grand Central Terminal, donde tomaremos el bus que nos llevará al aeropuerto y nos alejará irremisiblemente de Nueva York y nuestras fantásticas vacaciones allí.

Fecha: 8 de junio de 2014
Lugares de interés visitados: Museo de Historia Natural (AMNH) y Central Park.
Alojamiento: Hotel Hudson *****

 

 

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2 comentarios en “Nueva York – día 7: Museo de Historia Natural, Central Park

  1. ¡Ey! Ya has tocado el meteorito del Cosmocaixa? De digamos… un kilo? dos? jaja
    Yo me volvería loca en ese museo, elegísteis las salas que yo también hubiera priorizado, como de momento es imposible ir, a ver si me aceerco al Museo de la evolución humana de Burgos…

    • Pues no… jajaja. Ya me llevarás un día, ya… (y de paso me explicas el triceratops).
      Me acordé mucho de ti en el museo; te habría encantado. Pues nada, mujer, ahorra, que parece que se te van amontonando las buenas razones para volver a Nueva York (museo, helicóptero, la Friends fever… jajaja).
      El de Burgos tiene pinta de estar bien. ¡Informe completo cuando vayas!

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